La Copa del Rey Repsol de Barcos de Época larga amarras con una flota de leyendas del mar

Héctor Pons, alcalde de Mahón: “Esta regata sitúa el nombre de Mahón en todo el mundo” // 49 barcos de diez países disputarán mañana la primera de las tres pruebas de que consta la competición // Los barcos de época anteriores a 1950 acaparán casi la mitad de la flota.

Foto: Nico Martínez

El Club Marítimo de Mahón acogió este mediodía la presentación a los medios de la XVIII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época. La competición, considerada como la más importante de su clase en España y una de las cinco más prestigiosas del Mediterráneo, ha conseguido reunir este año a una de las mejores flotas de toda su historia. 49 barcos procedentes de 10 países han navegado hasta Menorca para tener la oportunidad de participar en este gran evento.

El presidente del Club Marítimo Mahón, Antonio Hernández, señaló en la presentación oficial que “el club está más que satisfecho con la participación y la fidelidad de la flota, con un buen número de embarcaciones que nos visitan por primera vez”,  y recalcó que “la regata es un acontecimiento especial para Menorca y para Mahón, no solo por el impacto mediático, sino también el social y el económico tanto para Mahón como para toda la isla”.

Antonio Hernández reconoció las dificultades que se ha encontrado este año la organización del evento: “Después de perder los amarres de que disponíamos, hemos conseguido, tras arduas negociaciones, organizar esta edición, pero no sabemos qué ocurrirá en las próximas ediciones tras los concursos y las nuevas concesiones”.  Hernández quiso agradecer el soporte de Repsol como principal patrocinador de la regata, así como el apoyo institucional del Consell de Menorca y el Ajuntament de Maó, y del resto de colaboradores.

El alcalde de Mahón, Héctor Pons, destacó por encima de todo que esta regata sitúa el nombre de Mahón en todo el mundo: “Tiene un impacto económico importantísimo, socialmente tiene una gran repercusión y es también importante para creer en nosotros, porque demuestra lo que somos capaces de hacer con una entidad centenaria, medalla de oro de la ciudad como es el Club Marítimo de Mahón y el apoyo de las instituciones”. Pons también hizo referencia a las dificultades ocasionadas por el cambio hace mes y medio de los gestores en los amarres del puerto de Mahón. Sin embargo, puso énfasis en “la predisposición del Ayuntamiento de Maó y el Consell de Menorca para encontrar soluciones en momentos delicados”

El responsable de Repsol, Carlos Sánchez Nieto, hizo hincapié en el éxito de participación de la regata, “no solo por el número de barcos, sino también por el nivel de los regatistas”. Por su parte, el conseller d’Economia i Territori del Consell de Menorca, Josep Pastrana, destacó que la Copa del Rey de Barcos de Época de Mahón ha alcanzado este año la mayoría de edad con su decimoctava edición. Pastrana valoró “el carácter internacional de la regata que pone de relevancia todo el patrimonio naval que tenemos la oportunidad de disfrutar estos días en el puerto”.

DEFENSORES Y FAVORITOS

La XVIII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época es una de las ediciones más concurridas de la historia de la regata. El regreso de los Big Boats (embarcaciones de gran eslora) y la presencia de varias unidades inéditas hasta la fecha acapararon la atención en la jornada previa a la primera regata, que se disputará mañana a partir del mediodía.

Fjord III (Época Bermudiana), Argos (Clásicos) y Calima (Espíritu de Tradición) defienden el título obtenido el año pasado. El Viola, último vencedor en Época Cangreja, no está presente en esta ocasión, donde se medirán las unidades más antiguas de la flota, todas ellas anteriores a 1937 y con aparejo trapezoidal. Scud, de Patrizio Bertelli; Chinook, de Paolo Zannoni, y Spartan, de la Fundación Herreshoff, parten como favoritos en esta categoría.

Entre las novedades de la XVIII Copa del Rey Repsol llaman la atención el francés Sumurun, de 28 metros, un diseño de William Fife de 1914 aparejado actualmente como ketch bermudiano; el británico Viveka (Frank Paine, 1930), de 25 metros; el italiano Scud, un cutter con aparejo de cangreja de Herreshoff botado en 1903, o el español Grayling, del armador José Rafael Carrió, obra del arquitecto naval J.F. Clyne que, con 122 años, es la unidad más antigua de la flota reunida en Mahón.

La primera prueba está programada a las 12.30 horas. El parte meteorológico anuncia viento del norte de 16 nudos, con posibilidad de rachas de 22, condiciones idóneas para los gigantes de la flota.